Llegado el mes de noviembre nuestra Madre, María Santísima del Amparo, viste de luto como recuerdo de aquellos que nos precedieron en nuestra hermandad y disfrutan ya de la dicha de compartir la Vida Eterna con Cristo Resucitado.
Para esta ocasión, Rafael Murgui y Miriam Benito han elegido la saya procesional de terciopelo granate que se usó en la década de los años 80 del siglo pasado, así como el segundo manto negro procesional que tuvo nuestra imagen mariana completándose con un tocado donado por un hermano. María Santísima del Amparo porta el aro hebráico que ha lucido cada mañana del Domingo de Resurreción hasta 2.023
Por otro lado, se completa el altar con un crucifijo propiedad de la hermandad sobre terciopelo negro completado con dos lámparas funerarias de principios del siglo XX que bien pudieran haberse usado para los velatorios en los domicilios de los fallecidos.
Rogamos una oración ante nuestros Sagrados Titulares por todos aquellos que nos han dejado, muy especialmente por los fallecidos a causa de la Dana que ha asolado la comunidad valenciana en el pasado mes de octubre. Que nuestra Madre, María Santísima del Amparo, los acoja en sus brazos y los lleve a la presencia de Cristo Resucitado.